Alteraciones óseas del esternón

Cinco por ciento de los pacientes con cardiopatías congénitas pueden presentar alteraciones esternales. El esternón es el hueso de la línea media anterior del Tórax y se une a las costillas mediante los cartílagos costales. Las alteraciones del esternón ocasionan deformidades torácicas que, además del impacto estético negativo, pueden limitar la capacidad respiratoria. Hay dos tipos de deformidad esternal: “Pecho en embudo” (Pectus Excavatum) y “Pecho en Quilla” (Pectus Carinatum), el primero mucho más frecuente que el segundo.

La causa de estas deformidades parece estar relacionada con el crecimiento anormal de los cartílagos que unen el esternón con las costillas (pero se desconoce por qué ocurre). También pueden ser secundarias a la esternotomía o toracotomía quirúrgica.

Autores

Dr. Alfonso Fernández Sánchez

(Cirujano pediátrico. HU La Paz)

En la mayoría de los casos, las alteraciones esternales son leves, no progresan y cursan sin síntomas o clínica, no requiriendo atención médica. Sólo en una minoría de los casos hay progresión hacia formas más severas, ocasionando síntomas como dolor torácico leve e inespecífico, disnea de esfuerzo o cierta intolerancia al ejercicio, catarros de vías altas y, sobre todo en niños y adolescentes, complejos relacionados con la imagen corporal, que los hace introvertidos, poco alegres y a veces inadaptados socialmente.

Pectum excavatum o “tórax en embudo”

Es una depresión más o menos severa del esternón y cartílagos adyacentes. La escoliosis (columna vertebral curvada) se asocia en el 8% aproximadamente de los pacientes con esta deformidad. Si el hundimiento es severo, puede desplazar o comprimir al corazón, limitando el gasto cardiaco. En general limita la capacidad respiratoria y la tolerancia al esfuerzo. La relación entre el diámetro transverso y el antero-posterior (medidos con TAC) nos dará un índice de referencia de su severidad, el Índice de Haller (I.H.), siendo severo cuando el índice de Haller es >4,25.

Su tratamiento médico incluye: Fisioterapia torácica, mejorar posición de hombros, natación, campana de succión supervisada por cirujanos, modelación de tórax con dispositivos magnéticos, etc.

En algunos casos es aconsejable el tratamiento quirúrgico, que se lleva a cabo con la técnica de Ravitch (técnica abierta), consistente en la resección bilateral de cartílagos costo-esternales malformados y fijación del esternón, o la técnica de Nuss (Técnica cerrada por toracoscopia), consistente en crear un túnel subcutáneo a ambos lados del esternón desplazando el esternón con una barra de acero configurada al tórax deseado. La eficacia de la técnica de Ravich  y la técnica de Nuss es manifiesta en las fotos previas al procedimiento y después del procedimiento.

Pectum Carinatum o “Tórax en quilla”

Es la protrusión hacia delante del esternón y cartílagos adyacentes. Cursa asintomático y, aunque en los casos más severos no existe una sintomatología tan evidente como en el caso del Pectum Excavatum, puede ocasionar disnea, dolor torácico y los trastornos psicológicos derivados de la imagen corporal. La causa es también un crecimiento anormal de los cartílagos que unen el esternón con las costillas y puede ser familiar en 1/3 de los casos. Se asocia algunas veces con el Síndrome de Marfan o con el Síndrome  de Currarino-Silverman, que hay que descartar.

El tratamiento médico consiste en llevar un corsé ortopédico torácico, sobre todo antes de que el niño tenga 12 años, periodo de mejor respuesta al corsé. En algunos casos es aconsejable el tratamiento quirúrgico, consistente de nuevo en la técnica de Ravitch.

Su eficacia se puede observar en las dos fotos, antes de la operación de Ravitch (izquierda) y después de la misma (derecha).