Cateterismo Terapéutico. Generalidades

El cateterismo cardíaco es una técnica invasiva que se utiliza con fines diagnósticos o terapéuticos en el campo de la cardiología, mediante la introducción de un catéter (tubito hueco o sonda radiopaca) por las venas o arterias que tenemos en la ingle, en el cuello o en los brazos, hasta alcanzar las distintas cavidades del corazón o los grandes vasos que emergen de él. El movimiento de estos catéteres y su ubicación en cada momento es monitorizado mediante visualización con rayos x.

Esta técnica, en sus inicios, tenía únicamente fines diagnósticos, y tenía como objetivo conocer determinados datos sobre el funcionamiento del corazón o la dinámica del flujo sanguíneo. Sin embargo, en la actualidad, las avanzadas técnicas de imagen disponibles (Ecocardiografía transtorácica y transesofágica, resonancia magnética o angio TC cardíaco), permiten despejar la mayor parte de dudas diagnósticas de forma no invasiva. A pesar de ello, todavía existen circunstancias que requieren de la realización de un cateterismo diagnóstico.

Autores

Dr. César Abelleira Pardeiro

(Jefe de Hemodinamia, Unidad de Cardiopatías Congénitas, Hospital Universitario Montepríncipe. Madrid)
Dr. Alberto Mendoza
(Cardiólogo y Hemodinamista, Unidad de Cardiopatías Congénitas, Hospital Universitario Montepríncipe. Madrid)

Pero hoy día, la mayor parte de los cateterismos son terapéuticos, teniendo como objetivo el tratamiento de las cardiopatías congénitas.

El cateterismo terapéutico se inició hace ya 30 años con técnicas muy conocidas, como la Atrioseptostomía de Rashkind (en las imágenes superiores), realizada por primera vez en 1965, que consiste en rasgar el septo interatrial creando artificialmente una comunicación interatrial (CIA) con un catéter balón y que es esencial para que sobrevivan niños con ciertas cardiopatías, como la transposición de grandes vasos, hasta su corrección quirúrgica. En 1967 se procedió también a la extracción de elementos extraños intra-cardíacos como trozos de catéteres, dispositivos mediante cateterismo.

Desarrollo de nuevas técnicas

Posteriormente, en la década de los 80, se desarrollaron nuevas técnicas terapéuticas como las angioplastias (dilatación de vasos sanguíneos) y valvuloplastias (dilatación de válvulas cardíacas estrechas), mediante el inflado de catéteres-balón. (Ver dilataciones percutáneas).

Asimismo, fundamentalmente a partir de la década de los 90, se desarrollaron distintas técnicas para el cierre mediante cateterismo de múltiples tipos de cortocircuitos intra ó extracardíacos, como la comunicación interauricular, ductus arterioso ó algunos tipos de comunicación interventricular (Ver oclusiones percutáneas).

Recientemente, ha existido un gran desarrollo y expansión en las técnicas de implante de válvulas cardíacas mediante cateterismo. De hecho, la válvula Melody® fue la primera válvula aprobada en el mundo para implante percutáneo, diseñada para implante en posición de válvula pulmonar en pacientes con cardiopatía congénita.  En la actualidad; ésta y otras prótesis pueden utilizarse en sustitución de la cirugía, para implante en posición pulmonar en casos determinados . Diversas prótesis se han diseñado también para implante en posición valvular aórtica, tricúspide o mitral.

Todo lo anteriormente descrito ilustra el cambio que se ha producido en las técnicas de cateterismo en los últimos años, constituyéndose en una estupenda herramienta terapéutica con resultados comparables a la cirugía en muchos casos, pero con menor invasividad, riesgo y estancia hospitalaria.

En muchos casos pueden coexistir ambas alternativas terapéuticas (cateterismo y cirugía) para el tratamiento de una determinada patología. En la indicación de la técnica de elección en cada caso, deberán sopesarse las particularidades individuales y los riesgos inherentes y tasa de éxito estimada de cada procedimiento. Para ello será necesaria una discusión “caso a caso” por el grupo médico-quirúrgico.

Riesgos y complicaciones del cateterismo terapéutico

El cateterismo terapéutico tiene lógicamente sus riesgos, complicaciones e inconvenientes, que deberán ser tenidos en cuenta y adecuadamente explicados por el profesional y entendidos por el paciente o familiares. Asimismo deberán ser explicadas las distintas alternativas diagnósticas o terapéuticas en cada caso. Según el tipo de procedimiento, existen unas complicaciones “específicas” posibles, aunque existen complicaciones generales por el hecho de realizar un cateterismo cardíaco. Afortunadamente, el riesgo de complicaciones relevantes es, en general, extremadamente bajo.

  • Riesgos inherentes a la anestesia general, necesaria en muchos procedimientos, fundamentalmente en los pacientes de menor edad.  
  • Riesgos de daño en los accesos vasculares (punciones de arterias y venas) que pueden provocar:
    • Hematomas
    • Oclusiones parciales ó incluso totales de arterias ó venas de acceso.
    • Sangrado, anemización
    • Fístulas arteriovenosas
  • Riesgos inherentes a la radiación: en la actualidad, las salas modernas de cateterismo emiten dosis relativamente bajas de radiación, y existe una conciencia de uso de la mínima dosis de radiación necesaria. A pesar de ello, existe un riesgo acumulativo secundario a la suma de radiación, fundamentalmente en pacientes sometidos a múltiples y prolongados procedimientos.
  • Embolismos: todos los pacientes sometidos a cateterismo cardíaco son tratados con anticoagulación durante el procedimiento. A pesar de ello y de un cuidado exquisito, existe una mínima posibilidad de que un trombo se genere en los catéteres o se pueda movilizar desde algún punto de forma inadvertida, y pueda moverse con el flujo sanguíneo, pudiendo ocluir un vaso sanguíneo en algún punto (embolismo). Esto mismo puede ocluir con pequeñas burbujas de aire.