Trasplante Cardiaco en las cardiopatías congénitas y Miocardiopatías

¿Qué es el trasplante?

Cuando un paciente presenta una cardiopatía (congénita o adquirida) en la que no es posible o se han agotado las alternativas de tratamiento médico, intervencionismo percutáneo y/o cirugía convencional, es necesario plantear la viabilidad del trasplante cardíaco. En esta operación se explanta el corazón inservible del paciente y se sustituye por uno normal anatómica y funcionalmente que ha donado una persona que ha fallecido. Para evitar que el nuevo órgano sea detectado como ajeno al organismo, y por tanto rechazado, es necesario tomar medicación inmunosupresora de por vida. El término trasplante cardíaco habitualmente va a aparecer asociado al de cardiopatía en fase terminal.

El primer trasplante cardiaco de adulto lo realizó Christian Barnard en Sudáfrica en 1967. El primer trasplante cardíaco pediátrico se realizó únicamente tres días después a un niño de 3 semanas de vida que falleció poco después. El interés por los trasplantes decayó durante la década de los 70 por la alta mortalidad secundaria al rechazo. La introducción de los inmunosupresores en la década de los 80 permitió recomenzar a mediados de los 80, realizándose el primer trasplante pediátrico con éxito en 1984 y generalizándose el procedimiento durante el resto de los años 80 y 90.

Un trasplante cardíaco es mucho más que una operación. Como iremos viendo a continuación, en este proceso son importantísimos los cuidados pre y post-trasplante que precisan de la estrecha colaboración del paciente y su familia, así como un amplio grupo de médicos, enfermeras, psicólogos, fisioterapeutas, etc. que forman la Unidad de Trasplante.

Autores

Dr. Luis Guereta

(Jefe de Sección Cardiología Pediátrica, Hospital Universitario La Paz. Madrid)
Dr. Álvaro González Rocafort
(Jefe de Cirugía, Unidad de Cardiopatías Congénitas, Hospital Universitario Montepríncipe. Madrid)