Cateterismo diagnóstico

En la mayoría de los casos, la realización de un ecocardiograma y, en ocasiones, de pruebas de imagen no invasivas, como el TAC o la resonancia magnética, nos servirán para completar el diagnóstico y establecer el tratamiento de la cardiopatía. Sin embargo, en algunas situaciones es conveniente completar el diagnóstico con la realización de un cateterismo cardiaco diagnóstico.

¿Qué es un cateterismo cardiaco diagnóstico?

El cateterismo cardiaco diagnóstico es una prueba invasiva consistente en introducir uno o más catéteres desde una arteria y/o vena periférica para llevarlos hasta el corazón, donde se realiza una serie de medidas de presión y se toman muestras de sangre para analizar su contenido de oxígeno. Además, se pueden hacer angiografías, es decir, introducir contraste a través del catéter y visualizar la imagen en una pantalla de rayos X.

Autores

Dr. Alberto Mendoza

(Cardiólogo y Hemodinamista, Unidad de Cardiopatías Congénitas, Hospital Universitario Montepríncipe. Madrid)
Dr. César Abelleira Pardeiro
(Jefe de Hemodinamia, Unidad de Cardiopatías Congénitas, Hospital Universitario Montepríncipe. Madrid)

¿A quién y para qué se hace un cateterismo cardiaco diagnóstico?

Las situaciones en las que actualmente se recomienda la realización de un cateterismo cardiaco diagnóstico son las siguientes:

  • Previo al cateterismo intervencionista. Antes de realizar un cateterismo intervencionista, y en general durante el mismo procedimiento, siempre se hace un cateterismo diagnóstico para estudiar las características anatómicas y hemodinámicas de la lesión a tratar.
  • Hipertensión pulmonar (HP). En estos pacientes, además de confirmar con certeza la HP, el cateterismo diagnóstico sirve en algunos casos para aclarar la causa de la HP y, en otros, para dirigir el tratamiento (corrección de la cardiopatía o administración de fármacos vasodilatadores) (Diagnóstico de la HP).
  • Atresia pulmonar con comunicación interventricular. En algunos de estos pacientes el cateterismo diagnóstico sirve para conocer de forma detallada la vascularización pulmonar, y ofrece una información de la anatomía de las arterias pulmonares que resulta imprescindible para el cirujano cardiaco.
  • Atresia pulmonar con septo íntegro. A veces es necesario conocer la circulación coronaria previamente a la apertura de la válvula pulmonar, tanto si ésta se hace por cateterismo como si se hace por cirugía.
  • Trasplante cardiaco. Antes de llevar a cabo un trasplante cardiaco, es necesaria la realización de un cateterismo cardiaco encaminado, entre otras cosas, a conocer el grado de HP. Asimismo, tras la realización del trasplante suelen realizarse cateterismos de control, en los que suelen estudiarse las arterias coronarias y se realizan biopsias del miocardio.
  • Corazón univentricular. En la mayoría de los centros se realiza un cateterismo cardiaco previo a las cirugías de Glenn y Fontan para valorar con precisión la anatomía y obtener datos hemodinámicos importantes a la hora de realizar estas cirugías paliativas. Asimismo, en los pacientes con fisiología de Fontan suelen hacerse cateterismos de control pasados unos años tras la cirugía.
  • Cardiopatía congénita compleja. En los casos en los que, debido a la complejidad de la cardiopatía, no se haya podido obtener el diagnóstico completo mediante las pruebas no invasivas (ecocardiograma, TAC y resonancia magnética), debe considerarse la realización de un cateterismo cardiaco.
  • Miocardiopatía o miocarditis. En los pacientes en los que se quiere diferenciar entre una miocarditis y una miocardiopatía se debe realizar un cateterismo con biopsia miocárdica.
  • Enfermedad de Kawasaki o anomalías congénitas de las coronarias. En algunos casos en los que mediante otras técnicas (TAC multicorte) no se haya podido definir de forma precisa la anatomía de las arterias coronarias, debe plantearse la realización de un cateterismo diagnóstico.
  • Postoperatorio de cirugía cardiaca. En los casos en los que la evolución postoperatoria no es la esperada y la realización de pruebas no invasivas no aclara la causa de la evolución desfavorable, puede estar indicada la realización de un cateterismo cardiaco diagnóstico.

¿Dónde se realiza el cateterismo cardiaco?

Para la realización de un cateterismo cardiaco se precisa de una sala de hemodinámica. Dicha sala se compone de una mesa móvil sobre la que se tumbará al paciente, uno o dos tubos de rayos X con sus respectivas pantallas en las que se visualizarán las imágenes y unos sistemas de medición de presiones. En la imagen se observa la sala de hemodinamia del Hospital Universitario Montepríncipe.

¿Cómo se hace un cateterismo cardiaco diagnóstico?

Dependiendo de la edad y preferencias del paciente, el cateterismo cardiaco puede hacerse con el paciente despierto con una sedación leve o con anestesia general. En los pacientes pediátricos siempre se hace con anestesia general.

Posteriormente, y en un ambiente de asepsia quirúrgica (gorro, mascarilla, bata y guantes estériles), se pincha con aguja en la vena y/o arteria que se vaya a utilizar para el cateterismo. En la mayoría de los casos suele pincharse en la ingle, desde donde accedemos a la arteria o la vena femoral. Otros accesos que suelen utilizarse son la arteria radial en la muñeca o la vena yugular en el cuello. Tras asegurarnos que estamos en la vena o arteria adecuadas, ponemos un introductor que nos servirá para meter y sacar los catéteres que utilizaremos durante el cateterismo.

En las imágenes superiores observamos el introductor para cateterismo antes (izquierda) y después (derecha) de ser colocado en un vaso de la ingle.

Los catéteres son tubos finos y largos que, introducidos a través de la vía de acceso, hacemos llegar hasta el corazón guiados por rayos X. En la imagen superior observamos  los diferentes catéteres y guías utilizados durante un cateterismo cardiaco.

Para dirigir dichos catéteres hasta donde queremos, a veces utilizamos guías metálicas que nos ayudan a navegar por dentro de las arterias y el corazón. Una vez que el catéter está en la cámara cardiaca deseada, podemos tomar la presión de dicha cámara, extraer una muestra de sangre y analizarla para conocer la cantidad de oxígeno que tiene, o bien introducir contraste mientras se graba una película de rayos X que nos permitirá valorar la anatomía (dicha película queda grabada para poder ser visualizada y analizada posteriormente cuantas veces se quiera).

Una vez que se han obtenido los datos del cateterismo, se extraen los catéteres y los introductores y se presiona en los puntos donde se ha pinchado hasta que el paciente deja de sangrar, y posteriormente se aplica un vendaje compresivo sobre las zonas de punción para evitar el sangrado en las siguientes horas. Si el paciente ha sido anestesiado llega el momento de despertarlo.

Tras el cateterismo, el paciente debe permanecer en reposo completo al menos durante 12 horas para evitar los sangrados a nivel de los puntos de punción (no es necesario el reposo en cama si el cateterismo se ha realizado por vía radial). En cualquier caso, el alta suele darse al día siguiente del cateterismo, tras asegurarnos que no hay sangrados ni complicaciones tras el mismo. En 48 horas se puede asumir la vuelta a una vida completamente normal.

¿Cuáles son los riesgos del cateterismo cardiaco?

Como procedimiento invasivo, el cateterismo cardiaco conlleva algunos riesgos que se enumeran a continuación:

  • Exposición a radiaciones ionizantes. Como cualquier prueba que utiliza rayos X, el cateterismo expone al paciente a una dosis de radiación. Afortunadamente, con los equipos actuales las dosis se han disminuido.
  • Riesgos de la anestesia general cuando ésta se utiliza.
  • Trombosis arterial o venosa del vaso utilizado para el cateterismo cardiaco. Como se ha explicado en la técnica del cateterismo, al finalizar el procedimiento hay que sacar el introductor y comprimir manualmente en el punto donde se ha pinchado hasta que deja de sangrar. Estas maniobras facilitan la formación de un coágulo de sangre que tapará el pequeño agujero que el pinchazo ha hecho sobre la pared de la arteria o la vena. En ocasiones, el coágulo que se forma es tan grande que tapona completamente la luz de la arteria o vena y provoca una trombosis. En estos casos se pueden administrar anticoagulantes que ayudan a la disolución del coágulo.
  • Pérdida de sangre que requiere transfusión. En ocasiones en que la cifra de hemoglobina desciende de forma importante tras el cateterismo, es necesario transfundir al paciente.
  • Cuando tocamos las paredes del corazón con catéteres o guías se provocan alteraciones del ritmo cardiaco que, en la inmensa mayoría de los casos, desaparecen espontáneamente, pero en ocasiones se desencadenan arritmias que se mantienen y precisan de un tratamiento específico, como es la administración de fármacos antiarrítmicos, la aplicación de un choque eléctrico o la estimulación transitoria con un marcapasos.
  • Otras complicaciones muy infrecuentes durante la realización de un cateterismo cardiaco diagnóstico son: lesión de una válvula cardiaca, de una arteria o perforación del corazón, insuficiencia renal, infarto cerebral o fallecimiento.