Técnicas de la ecocardiografía fetal

¿Quién realiza el ecocardiograma fetal?

En nuestro medio, los ecocardiogramas fetales los realizamos, fundamentalmente, los cardiólogos infantiles. No obstante, muchos ecografistas fetales de formación obstétrica son capaces de realizar ecocardiogramas fetales de gran calidad. Estos profesionales son los que practican las ecografías rutinarias de primer, segundo y tercer trimestre, y están obligados a conocer en profundidad todos los aspectos ecográficos del feto, de la cabeza a los pies, y entre los órganos fetales, el corazón ocupa una posición preminente para muchos de ellos.

Cardiólogos infantiles y Ecografistas fetales vamos a la par en el progresivo conocimiento del corazón fetal, y la mejoría de calidad de unos profesionales redunda en beneficio de los otros, con el resultado de una atención cada vez mejor a la embarazada y a su futuro hijo.

Autores

Dra. Mónica Rodríguez

(Jefe de Cardiología, Unidad de Cardiopatías Congénitas, Hospital Universitario Montepríncipe. Madrid)

Técnicas de ecocardiografía fetal

Actualmente, el método de estudio más habitual del corazón fetal, independientemente de la edad gestacional, sigue siendo el ecocardiograma bidimensional (2D). Esta es la técnica que nos permite ver las imágenes en blanco y negro de las estructuras que estamos estudiando como se observa en la imagen superior de la izquierda. Otra herramienta muy importante es el doppler (espectral y color), que es la que nos permite ver la dirección de la sangre en colores, y “oír” (mediante codificación) los latidos fetales y el paso de la sangre por las distintas cavidades como se ve en la imagen de doppler que describe el flujo en el arco aórtico de un feto en la imagen superior de la derecha. En color (rojo y azul) se muestra el flujo de sangre en direcciones distintas.

En los últimos años se ha incorporando nueva tecnología (doppler tisular, eco tridimensional o 3D, eco cuadrimensional o 4D, 5D, STIC y otras), cuya aplicación a este campo está en pleno desarrollo, aunque hoy por hoy, la parte más importante del estudio fetal se sigue realizando con 2D y doppler espectral y color.

La ventana ecográfica fundamental en este estudio es la transabdominal, reservando la transvaginal para fetos pequeños de primer trimestre que se visualizan mal desde el abdomen materno. El acceso transabdominal, que cada vez se emplea más también en fetos de primer trimestre, permite una mejor movilización de la sonda, y con ello la obtención de planos más diversos, lo cual está más restringido cuando el estudio se realiza por vía vaginal.

La gestante no necesita ninguna preparación especial para realizarse un ecocardiograma fetal, sea cual sea el acceso ecográfico que se emplee. Cuando el ecocardiograma vaya a hacerse por vía abdominal, sin embargo, se recomienda que la embarazada no se aplique crema hidratante en el abdomen en las horas previas, ya que estos productos pueden establecer una barrera al paso de los ultrasónicos, dificultando la obtención de imágenes adecuadas.

Según datos ampliamente estudiados y con las técnicas actuales, la práctica de múltiples ecografías no resulta dañina para el feto que supera las 10 semanas de gestación. Se trata, por tanto, de una técnica diagnóstica inocua.

Para diagnosticar correctamente la mayoría de las cardiopatías congénitas, sobre todo las más complejas, es necesario estudiar el corazón fetal desde perspectivas variadas; es decir, necesitamos obtener cortes ecográficos de distintos niveles del corazón, y con diferentes angulaciones. Los cortes ecográficos reciben nombres específicos, como cuatro cámaras, cinco cámaras, tres vasos-tráquea, arco aórtico, arco ductal, eje de cavas, etc.

Desde el punto de vista del examinador, el estudio ecocardiográfico fetal actualmente está bastante estandarizado. Las guías clínicas internacionales recomiendan la búsqueda protocolaria de varios de estos cortes, con objeto de que las grandes cardiopatías fetales no pasen desapercibidas.