Arritmias rápidas o Taquiarritmias

Las taquiarritmias más frecuentes en la población pediátrica o con cardiopatías congénitas pueden originarse en:

  • Conexiones anómalas (vías accesorias) entre aurículas y ventrículos: síndrome de Wolff-Parkinson-White.
  • El nodo aurículo-ventricular: taquicardias intranodales.
  • Alguna de las aurículas: taquicardias auriculares.
  • Alguno de los ventrículos: taquicardias ventriculares.

Las dos primeras son las más frecuentes en la infancia.

Autores

Dra. Viviana Arreo

(Cardiólogo, Unidad de Cardiopatías Congénitas, Hospital Universitario Montepríncipe. Madrid)

Vías Accesorias. Síndrome de Wolff-Parkinson-White

Las vías accesorias son conexiones anómalas presentes desde el nacimiento que unen las aurículas y los ventrículos, y que pueden transmitir el impulso eléctrico hacia y desde los ventrículos de forma paralela al sistema de conducción normal. La presencia de una vía accesoria se puede detectar en un electrocardiograma si se visualiza una onda específica (delta), muchas veces presente incluso en pacientes asintomáticos. Cuando el impulso generado en el nodo sinusal (genera en el ECG la onda “P”) también alcanza la vía accesoria (Genera la onda “delta”) (Dibujo inferior a la izquierda), la primera alcanza al ventrículo por el sistema de conducción normal (Genera la onda “R”), puede, si se cumplen ciertas condiciones, volver a la aurícula por la vía accesoria anómala, generando un “cortocircuito” que haga que el corazón entre en un bucle circular de activación, activando la aurícula de nuevo (Se genera una nueva onda “P” y posteriormente el ventrículo (se genera una nueva onda “R”, dando lugar a la taquicardia (Dibujo inferior a la derecha). Los episodios de taquicardia suelen tener un origen y un final brusco (taquicardias paroxísticas).

Los niños pueden estar asintomáticos (>50%), tener taquicardias (35% de los casos) y, muy raras veces, tener episodio de muerte súbita. Cuando el niño tiene taquicardias se denomina síndrome de Wolff-Parkinson-White.

Las vías accesorias son anomalías congénitas que desaparecen con el tiempo en algunos casos. El tratamiento va a consistir, dependiendo de cada caso, en: seguimiento y vigilancia médica, tratamiento farmacológico (medicación frenadora o antiarrítmica), o la realización de un estudio electrofisiológico con ablación de la vía accesoria. Una ablación eficaz es el tratamiento curativo.

Taquicardias Intranodales

5.3.2.-taquicardia-nodal

Las taquicardias intranodales son más frecuentes en niños mayores y adolescentes y se deben a un “bucle” de activación en el triángulo de Koch (lugar donde se aloja el nodo aurículo-ventricular). Son taquicardias benignas y, al igual que las taquicardias mediadas por vías accesorias, suelen tener un origen y un final brusco (taquicardias paroxísticas). El tratamiento depende de lo sintomáticos que estén los pacientes y del número de taquicardias que tengan al año, pudiendo ser: seguimiento médico sin ningún tratamiento, tratamiento farmacológico (medicación frenadora o antiarrítmica), o la realización de un estudio electrofisiológico con ablación de la taquicardia. De nuevo, una ablación eficaz constituye el tratamiento curativo.

Taquiarritmias auriculares

Las taquiarritmias auriculares se originan en las aurículas y pueden ser extrasístoles auriculares, taquicardias auriculares focales, taquicardias auriculares macrorrentrantes (flúter auricular) o fibrilación auricular. Las extrasístoles y las taquicardias focales se deben a la presencia de un punto de las aurículas que emite estímulos eléctricos de manera anómala; son benignas y sólo en ocasiones necesitan tratamiento (farmacológico o ablación). Las taquicardias macrorrentrantes se deben a la aparición de circuitos eléctricos en los que la electricidad puede dar vueltas, son más frecuentes en niños operados del corazón o con cardiopatías congénitas, y suelen requerir cardioversión (quitar la arritmia con fármacos o con un choque eléctrico) o ablación. La fibrilación auricular, que es la arritmia más frecuente de la población general, es excepcional en niños.

Taquiarritmias ventriculares

Las taquiarritmias ventriculares se originan en alguno de los ventrículos y pueden ser extrasístoles ventriculares, taquicardias ventriculares y fibrilación ventricular. Al igual que para las taquicardias auriculares, pueden deberse a un foco ectópico que emite latidos de manera anómala (en cuyo caso las taquicardias suelen ser benignas), o a la presencia de circuitos en torno a los cuales puede dar vueltas la electricidad (esto suele aparecer en pacientes con cardiopatía y ventrículos enfermos, o bien operados del corazón con incisiones en los ventrículos, y suele empeorar el pronóstico).

La fibrilación ventricular es una arritmia por la cual las distintas fibras ventriculares se contraen de forma anárquica, de modo que no hay latido cardiaco efectivo y se produce una parada cardiaca (que precisa de maniobras de reanimación cardiopulmonar y de desfibrilación). Es una arritmia maligna; determinados pacientes con cardiopatías, disfunción ventricular o canalopatías tienen un riesgo elevado de tener episodios de fibrilación ventricular. En estos pacientes puede estar indicado, en casos seleccionados, el implante de un desfibrilador automático.